La frase que reza el titulo del post será dicha por mí en más de una ocasión durante los próximos días. Hoy es el último día en el que trabajo con gafas. Y no es porque vaya a venir a partir de ahora con lentillas o porque ya no las necesite (que sigo sin ver un carajo) sino porque mañana, a eso de las 17:00 de la tarde me operaran para quitarme la miopía. Para mí, que llevo desde los 16 necesitando gafas, el hecho de despertarse por la mañana y ver sin la necesidad de nada, es poco menos que un milagro. Un milagro algo caro, pero milagro al fin y al cabo. Y es que prácticamente desde que comencé a tener que usarlas a diario he querido operarme, pero no ha podido ser hasta ahora cuando mi fondo monetario (en recesión económica perpetua) me ha permitido llevarlo a cabo.
Así que a partir del sábado, comienza una nueva vida para mí y para mis ojos. Empezamos la partida de nuevo, desde cero. Y cuando hagamos el Press Star: Se acabó el llevar gafas y sobretodo, que se te olviden en tu casa cuando te vas de fin de semana o al volver de las vacaciones. Se acabaron las lentillas y tener que hacer una parada en el baño para quitártelas cuando llegas a casa por la noche, cansado en el mejor de los casos, o borracho, porque ellas no entienden de cuantos cubatas llevas encima… ¿alguno habéis probado a llegar a casa borracho y tener que quitarte las lentillas sí o sí? Más de una vez y más de dos me ha pasado el quitarme la lentilla de un ojo, dejarla en su cajita y volver a intentar quitarme la lentilla otra vez del mismo ojo, en lugar del otro. No hablaremos de cuanto tiempo tardé en darme cuenta porque no viene al caso, pero en fin, que si hubiera record Guiness en esto estaría como mínimo rozándolo…
Lo que importa es que todo eso se queda atrás, y dentro de unos días, podré ver la vida a través de mis propios ojos.
Y os estaréis preguntando, ojitos míos, ¿qué es lo que veréis en los próximos días o semanas? Pues entre otras cosas la nueva maqueta terminada, porque el viernes pasado se terminaron los coros y ya solo falta que se mezcle todo en el estudio(se calcula para primeros de octubre).
También veréis (aunque eso no mole tanto) el nuevo horario y las nuevas tareas en el trabajo, a mitad de camino, de nuevo cómo antes de cambiar de empresa( pero esperemos que con distinto resultado), entre nuestro puesto actual y microinformática, departamento al que pertenecemos en realidad y en el que nos iremos metiendo progresivamente, en el que tendremos que aprender nuevas tareas y tendremos nuevas responsabilidades, a cambio, eso sí, de un horario peor. Entrando a las 8:00 y saliendo a las 19:30h. Un precio que debemos pagar aunque nos duela perder tiempo de vida si queremos seguir donde estamos.
Y por último queridos ojos y no por ello menos importante (sin duda alguna) es que puede que, si todo sale bien, muy pronto tengamos una nueva compañera de piso. Una compañera muy especial y que os resultara bastante familiar. Una chica que nos ha estado visitando desde hace ya casi un año y que promete que va a cuidarnos mucho y a hacernos felices. Creo que ya sabéis de quién hablo, ¿verdad? Aunque en un principio no la esperábamos tan pronto, una serie de factores han hecho que la cosa se acelere y que en el caso de hacerlo ahora pueda hacer un cambio de oficina, conservando su trabajo actual pero llevándolo desde Sevilla, que la cosa no está como para dejar un buen trabajo. ¿Estáis contentos con la noticia? Si…seguro que si…se os ve en los ojos(manda huevos ¿donde si no?) Y no olvidéis que debéis llevaros bien, porque será lo último que veréis al acostaros, y lo primero al despertar. Sin duda la mejor visión que podéis tener.
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